Menu

Palacio del Marqués de Casa Riera

19/01/2017 - Arquitectura, Madrid
Palacio del Marqués de Casa Riera

Pensaba hablar hoy del monumental Círculo de Bellas Artes, de Antonio Palacios, pero durante el proceso de documentación ha ocurrido algo maravilloso y es que he descubierto la historia del Palacio del Marqués de Casa Riera y me ha cautivado por completo.

Es difícil establecer una cronología completa, ya que cada fuente que he leído contradice a las anteriores en uno u otro detalle. Y los sucesivos cambios de nombres de calles, renumeraciones, amortizaciones, etc. no ayudan en absoluto. Así que os cuento lo que he sacado en claro hasta ahora:

Desde finales del s. XVII existió en el lugar que ahora ocupa el Círculo de Bellas Artes el llamado convento de las Baronesas (convento de la Natividad y San José), de monjas Carmelitas, llamado así por ser un regalo de la baronesa de Castel-Florido, que compró los terrenos donde se ubicaba el Mesón del Toro con el dinero que dejó su marido Jorge Paz de Silveyra al morir. El maestro de obras Juan de Lobera inició la construcción, muriendo en 1675 y siendo finalizado por su yerno Juan de Pineda en 1700, cuarenta años después de la muerte de la baronesa. Con la desamortización de 1836, el convento, terminó vendido y derruido.

Convento de las Baronesas

También existía colindante al convento la casa que construyó el Conde de Auñón para su hijo natural, Rodrigo de Herrera y Rivera, célebre dramaturgo del siglo de Oro español. Esta casa fue posteriormente del Conde de Miranda y del Marqués de Mancera.

El Palacio del Marqués de Casa Riera se construyó como dote de la duquesa de Abrantes, de donde surgió el nombre de casa de los alfileres. Tras pasar entre otras por las manos de los marqueses de Ariza o del príncipe Tatischef, embajador de Rusia, fue comprada por el marqués de Casa Riera, quien invirtió grandes sumas de dinero no sólo en decorar lujosamente el palacio, sino en arreglar los extensos jardines y complementar el conjunto con edificios para cocheras y oficios al otro lado de la calle del Turco (actual calle del Marqués de Cubas y que actualmente están ocupadas por el Banco de España). Se cuenta que existían túneles que comunicaban ambos edificios.

Tras esta excepcional reforma el edificio fue cerrado y abandonado. Y los marqueses se mudaron a París. Donde, según la versión oficial, murieron.

1860

1900

Actualidad

Este extraño proceder ha hecho que, ya en la época, surgieran todo tipo de historias. La leyenda más extendida habla de que el marqués sorprendió a su bella esposa en manos de un amante y que tras ser descubiertos y, durante la huida, fueron asesinados por el marqués en los jardines del palacio, siendo enterrados sus cuerpos en el jardín y colocado en el lugar un ciprés. Si hacemos caso a esta leyenda el marqués se habría asegurado que el palacio no fuera habitado hasta que el ciprés se secara y muriera. En otras versiones se cuenta que el marqués asesinó y emparedó a su mujer. Esta truculenta historia se alimentó del traslado de ambos a París, que en algunas versiones fue sólo el marqués quien viajó. También se cuenta que acabó siendo abandonado por su familia y murió ciego y en la única compañía de un mayordomo.

Palacio del Marques de Riera

En 1893 su sobrino Alejando Mora y Riera y heredero mandó construir el actual edificio residencial de lujo al arquitecto Rodriguez Avial.

En 1917 se construye el Círculo de Bellas Artes en lo que fuera parte de los jardines y se abre la calle del Marques de Casa Riera.

Edificio actual, sede del Movimiento Nacional durante el franquismo.

Este edificio tuvo varios usos, como ser la Expendeduria Central de Tabacalera en los años 30, pero tras la guerra civil se convirtió en la sede del Movimiento Nacional, y durante casi 40 años lució en su fachada un yugo y unas flechas en madera con una altura de tres pisos. Hasta el año 1977. Desde los años 90 se reconvierte en edificio de oficinas y se rehabilita el jardín, que había sido utilizado como aparcamiento.

Como última curiosidad, el marquesado de Casa Riera es actualmente propiedad de la sobrina de los famosos Jaime de Mora y Aragón y su hermana Fabiola, que fuera reina de los Belgas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *