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La sorpresa de Haydn

09/03/2016 - Curiosidades
La sorpresa de Haydn

Tuve un profesor de Música en BUP que era nuevo en el colegio. El pobre hombre no sabía que la asignatura de Música había sido una maría toda la vida y que el profesor anterior como mucho nos hacía entregar algún trabajo a final de trimestre hecho en grupo y fusilado de algún libro o enciclopedia, es decir, que requería un esfuerzo mínimo.

Y, claro, el profesor (ahora no recuerdo si se llamaba César, Claudio o algo así) intentaba dedicar las horas de clase a enseñar (vaya atrevimiento!) y que incluso estudiáramos para los exámenes (valiente osadía!).

Evidentemente no lo consiguió, y por el camino lo que sí logró fue perder la paciencia y el pelo. De hecho el último día del curso y de su permanencia en el colegio, ya que sabíamos que dejaba el colegio (y puede incluso la enseñanza, cosa que no me extrañaría después de como le trataron algunos compañeros), nos pidió que confesáramos, una vez ya entregadas las notas y sin posiblidad de represalias, quién había copiado en el último examen, y levantamos la mano todos menos una. Creo que no le sentó demasiado bien.

Y si no consiguió más de nosotros no sería porque no se lo trabajaba, y precisamente por eso hablo de él, porque finalmente algo de su pasión por la música clásica me llegó y provocó que durante años estuviera yendo semanalmente a cuanto concierto de música clásica gratuito encontré, y en Madrid eso son muchos conciertos.

Un día vino con el radiocasette (sí, eran los 90) y nos puso el siguiente movimiento, que creo que es el que más me gustó de todos los que puso. Es del maestro Haydn:

Y hoy, buscando información he encontrado esta página, con este vídeo que explica muy bien por qué es tan especial este movimiento.

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